Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

“Estamos en un momento de grandes cambios y hay que situar a las enfermeras en el centro de la transformación”

07/05/2026 - 15:43

“Enfermera de práctica avanzada”, a cargo de Natàlia Mimó, directora de Cuidados Asistenciales del Hospital de Barcelona.

Natàlia Mimó

Antes de nada, desde su experiencia como directora de cuidados asistenciales, ¿qué papel tienen hoy las enfermeras en la evolución del modelo asistencial? ¿Se ha avanzado?

Sin perder la mirada holística que tiene toda enfermera, hemos evolucionado conjuntamente con el cambio del modelo asistencial. El modelo actual es cada vez más complejo, más tecnológico y con una cronicidad creciente, lo que requiere profesionales capaces de seguir garantizando los mejores cuidados para nuestros pacientes, manteniendo los valores que nos definen. Cuidar desde el saber, saber hacer y saber estar, construyendo una nueva arquitectura del cuidar, con los fundamentos de siempre pero con una mirada actual: ejerciendo roles avanzados, liderando consultas propias, asumiendo la gestión de casos y la coordinación entre niveles asistenciales, participando en investigación e innovación e impulsando nuevos modelos organizativos. El camino está trazado. Ahora toca consolidarlo.

En su conferencia habló de una figura clave, la enfermera de práctica avanzada, y podríamos añadir la enfermera referente. ¿Qué son y, sobre todo, por qué son tan importantes en el sistema sanitario actual?

La individualización de los cuidados y la presencia de la enfermera en los diferentes niveles asistenciales, entre otros factores, hacen que participemos en la toma de decisiones estratégicas y en la definición de nuevos roles avanzados. La enfermera de práctica avanzada es una enfermera con un conocimiento experto, con competencias clínicas avanzadas bien definidas y con habilidades para la toma de decisiones complejas, potenciando su rol autónomo. Se trata de añadir valor al cuidado.

Por otro lado, la enfermera referente es una enfermera con años de experiencia y un nivel avanzado de especialización, con funciones bien definidas: proporciona atención directa a los pacientes, promueve actividades de educación sanitaria, es referente clínica, tutoriza y mentoriza al personal de nueva incorporación e impulsa la mejora continua de la práctica asistencial.

Ambas figuras comparten un perfil competencial técnico, con conocimiento experto, liderazgo clínico y organizativo y competencias transversales que acompañan al paciente durante todo el proceso, individualizando sus necesidades y las de sus familias.

¿Cuál es el impacto de la enfermera de práctica avanzada en los pacientes y las familias y cómo perciben el hecho de tener una enfermera referente durante su proceso asistencial?

El impacto de estos dos tipos de enfermeras es profundo, medible y transformador. Los beneficios para el paciente, sus familias y los profesionales son múltiples: mejoran los resultados en salud, detectando precozmente complicaciones y logrando una mejora en la adherencia terapéutica. La continuidad asistencial es real, con acompañamiento y apoyo, con gran accesibilidad y capacidad de respuesta. La educación sanitaria tiene un alto valor que impacta directamente en la salud, la autonomía y la seguridad del paciente, aportando calidad al modelo. La experiencia del paciente es más positiva y también incrementamos la satisfacción del profesional, con el objetivo de retener este valioso talento en las instituciones.

¿Qué impacto tienen estas figuras en la organización y en el funcionamiento de los equipos asistenciales? ¿Cuáles son los principales retos para consolidar y desarrollar estas figuras dentro de los hospitales?

Para consolidar estas figuras enfermeras se requiere la voluntad de seguir garantizando unos cuidados de excelencia, adaptados a la nueva realidad asistencial, con una integración real en los equipos de salud, demostrando su impacto, midiendo indicadores claros y con sistemas de evaluación competenciales. Necesitamos un cambio de mirada para transformar la cultura organizativa. El futuro de nuestro modelo asistencial pasa, inevitablemente, por reconocer y consolidar este talento, y poder aplicarlo a todas aquellas necesidades que nuestros asegurados requieran. Ofrecer el mejor cuidado y atención, en cada caso, en cada momento.

¿Cómo imagina la evolución de la profesión enfermera en los próximos años y qué diría a las enfermeras que quieren avanzar en su carrera profesional?

Estamos en un momento de grandes cambios y, por tanto, es necesario situar a las enfermeras en el centro de esta transformación para garantizar un modelo asistencial sostenible, seguro y centrado en la persona. Necesitamos enfermeras que cuiden con valores y alma, profesionales capaces de liderar, conectar y transformar, con pensamiento crítico y capacidad de decisión, y con un liderazgo colaborativo e influyente.