¿Cómo vivieron la llegada al Hospital de Barcelona y el descubrimiento del modelo de habitaciones couplet care?
La llegada al hospital fue un momento muy intenso y cargado de emociones para nuestra familia. El día antes del parto tuvimos que ingresar debido a una rotura de bolsa y, a pesar de la preocupación y los nervios, desde el primer instante sentimos una gran cercanía y humanidad por parte de todos los profesionales. Tras el nacimiento de nuestro hijo, nos explicaron que, al ser prematuro, necesitaría cuidados especiales en la Unidad de Neonatología. Fue una noticia difícil, pero recordamos perfectamente la calma y la sensibilidad con la que nos contaron que podríamos estar siempre con él y que no nos separarían. No conocíamos el modelo couplet care y fue una sorpresa inmensamente positiva. En medio de una situación tan delicada, poder estar junto a nuestro hijo nos dio paz, seguridad y mucha tranquilidad.
¿Qué ha significado para vosotros poder compartir el ingreso con vuestro bebé y evitar la separación?
Ha sido una de las experiencias más importantes que hemos vivido como familia. Poder evitar la separación de nuestro bebé nos ha ayudado emocionalmente de una forma difícil de explicar. Nos ha permitido sentirnos unidos, tranquilos y presentes en cada momento. Esta proximidad nos daba fuerza y esperanza. Recordamos especialmente las primeras noches, cuando podíamos estar a su lado sintiendo que el amor y la tranquilidad llenaban la habitación. Poder estar siempre con él también ha favorecido el vínculo desde el primer momento, así como la lactancia, el descanso y su tranquilidad.
¿Os habéis sentido parte activa de los cuidados y acompañados por el equipo asistencial?
Sí, completamente. En todo momento sentimos que formábamos parte activa de los cuidados de nuestro hijo. Las enfermeras, auxiliares, pediatras y el resto de profesionales nos explicaban cada paso con mucha paciencia y sensibilidad, y eso nos daba confianza y serenidad. Nos hemos sentido extraordinariamente acompañados por todo el equipo del hospital. Lo que más destacaríamos es la forma tan cercana, afectuosa y respetuosa con la que nos cuidaron. Nos sentíamos escuchados, protegidos y comprendidos. No solo cuidaban de nuestro hijo, también cuidaban de nosotros.
¿Cómo valoráis los nuevos espacios de Pediatría y Neonatología?
La valoración es excelente. Son espacios modernos, cómodos y pensados para que las familias se sientan acogidas. La luz, el silencio, la comodidad y la intimidad ayudaban mucho a reducir la angustia de una situación complicada. Todo estaba pensado para que tanto el bebé como la familia estuviéramos lo mejor posible. Aun así, lo que realmente marca la diferencia es la calidad humana de las personas que trabajan ahí cada día.
¿Qué impacto ha tenido este modelo de atención en vuestra familia?
Ha sido fundamental sentirnos en el centro de la atención como familia y no solo como pacientes. Nos hemos sentido cuidados, respetados y acompañados en todo momento. También ha tenido un impacto muy positivo para aquel de los dos que no ingresó directamente y para nuestro entorno familiar, ya que saber que bebé y mamá podían estar juntos transmitía mucha tranquilidad a todos. Nos gustaría destacar que se nos ha tenido en cuenta y se nos ha implicado en los cuidados y en las actividades del día a día.
¿Qué les diríais a otras familias que tengan que pasar por una situación similar?
Recomendaríamos este modelo de atención sin ninguna duda. Creemos que humaniza por completo una situación tan difícil como tener a un hijo ingresado en Neonatología. Poder estar siempre al lado de tu bebé cambia totalmente la experiencia. Si tuviéramos que resumir lo que hemos vivido en una frase sería: “Humanidad, amor y tranquilidad en el momento en que más lo necesitábamos”. Siempre recordaremos no solo los cuidados médicos recibidos, sino sobre todo la manera tan especial en que nos trataron a nosotros y a nuestro hijo. También creemos que disponer de apoyo psicológico perinatal podría ser un elemento de valor añadido para las familias que pasan por situaciones similares.